Segundo o ABC, “desde el minuto uno, el mayor interés de la Cumbre Unión
Europea-África se ha centrado en la cena, donde los líderes europeos iban a
compartir mesa y mantel con algunos de los mayores dictadores y violadores de
derechos humanos de aquel continente. El protocolo estableció que las distintas
mesas se organizaran según «afinidades lingüísticas», así que Mariano Rajoy no
tenía escapatoria: estaría codo con codo junto al dictador de Guinea
Ecuatorial, Teodoro Obiang. Y no tendría más remedio que hablar con él, pues no
habría intérpretes y ambos compartían, al menos, la misma lengua. Sin embargo,
el retraso acumulado en el horario previsto en la primera jornada de la cumbre
ha hecho que el presidente del Gobierno cancele la cena, que llevaba camino de
empezar a las 20.30 o 20.45 y acabar dos horas después. Rajoy, como otros líderes,
ha optado por marcharse antes. El jefe del Ejecutivo ha saludado a Obiang en
«los márgenes» de la cumbre. Antes había explicado que el dictador guineano era
un dirigente más entre las delegaciones africanas y él tenía «la obligación» de
hablar con cualquiera de ellos. En todo caso, se negó a mantener una reunión
bilateral con Obiang. Rajoy sí ha tenido un encuentro a solas con la delegación
de Ghana, segundo cliente español en África, con quien tenemos un intercambio
comercial fluido. Mañana jueves, desde primera hora, mantendrá más reuniones
con los presidentes de Mozambique, Tanzania, Malí y Madagascar. Precisamente,
desde Moncloa han explicado que Rajoy quiere preparar por la noche esas
reuniones, y por eso ha optado por no acudir a una cena que no era de trabajo”
