terça-feira, outubro 22, 2013

Escócia: Los 7 puntos de litigio de la independencia

Segundo o El Mundo, "el calendario sigue avanzando y los "litigios" por cuenta de la independencia de Escocia se van acumulando día a día. El ministro principal Alex Salmond elige a conciencia sus caballos de batalla, con apelaciones constantes a los valores progresistas y a la mentalidad más europeísta de Escocia. El 'premier' británico David Cameron evita a toda costa el enfrentamiento directo, confiando en que las contradicciones internas dejen en evidencia al líder nacionalista. Pero el tiempo se echa encima, el frente del 'sí' ha cargado esta semana los cañones y ahora sólo falta que la trinchera del 'no' dé señales de vida.
1. Unión Europea
Escocia reclama su derecho a permanecer como miembro de pleno derecho de la Unión Europea (UE) después de la independencia. Gran Bretaña se remite al informe enviado a la Cámara de los Lores por el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso, que advierte que Escocia quedaría fuera de la unión si se separa del Reino Unido y tendría que ponerse a la cola para solicitar su ingreso. El Gobierno británico ha amenazado además con vetar a Escocia si llega el caso. Alex Salmond, sostiene sin embargo que Escocia podría negociar su pertenencia "desde dentro" durante el período de transición de un año tras el referéndum del 18 de septiembre del 2014. Salmond asegura que Escocia tendría una vocación más europeísta y sería un miembro "menos gruñón" de la UE.
2.La libra
Es tal vez la mayor contradicción de la independencia escocesa (junto con la de seguir reconociendo a la reina Isabel II como jefa de estado). Alex Salmond renuncia al euro y a la moneda propia, y pretende seguir funcionando como si tal cosa con la libra esterlina (y dependiendo de la política monetaria del Banco de Inglaterra). El ministro principal asegura que la libra es al fin y al cabo un activo a cuyo valor ha contribuido Escocia. El ministro del Tesoro británico, George Osborne, ha declarado sin embargo que es "técnicamente improbable" que Escocia pudiera usar como moneda propia la de otro país, por mucho que Salmond se empeñe en hablar de la "zona esterlina". El Instituto Nacional de Investigación Económica y Social (NIESR) ha puesto también serias objeciones a la propuesta y ha recomendado a Escocia que opte por su moneda propia en caso de independencia.
3.La deuda
En el caso de conseguir la independencia, Escocia debería asumir una parte proporcional de la deuda del Reino Unido, estimada en 1,3 billones de euros. Alex Salmond ha dado a entender que sólo negociaría asumir una parte de la deuda a cambio de poder usar la libra. Según el NIESR, la "tara" con la que arrancaría Escocia podría ser de hasta 153.000 millones de libras (180.000 millones de euros). El Gobierno escocés ha rebajado la estimación a 92.000 millones de libras, aunque otros cálculos internos los dejan en 66.000 millones de euros al cambio. En su reciente intervención en la conferencia del Partido Nacional Escocés (SNP), el ministro de finanzas John Swiney lanzó balones fuera en la cuestión de la deuda: "Hemos llegado hasta aquí por la mala gestión económica de Westminster. Si Escocia votara 'no' a la independencia, nos dejaríamos arrastrar por la deuda británica durante muchos años más".
4.El petróleo
"Es nuestro petróleo", fue el lema con el que el Partido Nacional Escocés (SNP) dio la campanada electoral en 1974. Alex Salmond acusó esta semana al Gobierno de Londres de "dilapidar durante cuatro décadas nuestra vasta riqueza en petróleo". Las reservas estimadas son de 15.000 a 24.000 millones de barriles de crudo. O sea, el equivalente a otros 30 o 40 años de producción, sin tener en cuenta los nuevos pozos en fase de exploración de las Shetland. El NIESR ha recomendado a Escocia la creación de un "fondo de petróleo" para liquidar la deuda que lastraría en su nacimiento como estado. Alex Salmond tiene sin embargo otros planes: crear un 'fondo' similar al de Noruega, que suponga una garantía para las próximas generaciones.
5.Los misiles
Alex Salmond ha prometido declara Escocia como "zona desnuclearizada" en el caso de alcanzar la independencia. Esa decisión supondría el cierre de la base de Clyde, a 25 kilómetros de Glasgow, y la salida de los submarinos nucleares equipados con miles Trident. El Gobierno británico ha amenazado sin embargo con mantener su base en suelo escocés aún en el caso de independencia. Londres tiene de su lado a la OTAN, que podría también exigir a Escocia el mantenimiento de la base si quiere figurar como estado miembro. Hasta el año pasado, el SNP mantuvo una postura beligerante sobre la permanencia en la OTAN (similar a la del PSOE en tiempos). En la conferencia del 2012 se aprobó sin embargo una resolución para el ingreso en la Alianza. Salmond ha convertido sin embargo sus proclamas antinucleares en parte indisoluble de su discurso populista, como hemos podido escuchar esta misma semana en la conferencia del SNP: "Nuestra contribución a la comunidad internacional no se medirá por el número de cabezas nucleares que caben en un submarino".
6.Royal Mail
La mayor privatización desde los años ochenta, la del Royal Mail (fundado en 1516 como el primer servicio público de correos del mundo) ha abierto un nuevo frente en el eterno tira y afloja entre Cameron y Salmond. La inminente salida a Bolsa (con un valor estimado en 3.500 millones de euros) ha dividido profundamente a la sociedad británica y ha provocado la reacción fulgurante de los sindicatos, que han convocado una huelga de correos como represalia. Cameron ha replicado alegando que los 150.000 trabajadores del Royal Mail podrán tener acciones de modo gratuito o en condiciones muy favorables. Salmond ha denunciado "el último expolio de los servicios públicos" y ha prometido que una de sus primeras decisiones si se alcanza la independencia será volver a nacionalizar el Servicio de Correos
7. Bedroom Tax
"El impuesto del dormitorio es un símbolo de por qué la independencia es necesaria", dijo Salmond en su discurso de esa semana, a falta de once meses para el referendum. El 'bedroom tax' es efectivamente una de las medidas más drásticas de los recortes sociales del Gobierno de Cameron, que decidió gravar con 17 euros a la semana a 660.000 familias que tienen una habitación vacía en sus viviendas sociales. "El 90% de los parlamentarios escoceses se opusieron a la medida, que sin embargo fue aprobada y ahora penaliza a 80.000 hogares en Escocia, el 80% de ellos con una persona discapacitada en la familia". Salmond ha prometido abolir el impuesto del "dormitorio vacío" e impulsar al mismo tiempo una serie de políticas sociales para compensar los efectos de las medidas de austeridad de los 'tories'. Entre ellas, la creación de un "salario social" (por encima del salario mínimo), un plan de ayudas para familias que no pueden pagar la factura de la energía y una «alianza» para combatir la pobreza. El primer ministro ha garantizado que la sanidad y la educación seguirán siendo gratuitas. "Escocia será un país más próspero, más progresista y más justo", dijo el ministro principal, que ha prometido alinearse con los valores europeos de la "social democracia".