Li no ElConfidencial que “el Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha presentado en
Barcelona dos informes sobre las consecuencias de la independencia de Cataluña.
Entre éstas se encuentran la caída del PIB, salida de la UE, fuga de capitales,
descapitalización de empresas y descenso de los intercambios comerciales con
España, que podrían llegar hasta el 30%. El estudio tiene dos partes. La
primera corresponde al director de la Fundación de Estudios de Economía
Aplicada (Fedea), Ángel de la Fuente, que desmontó las tesis del "España
nos roba", asegurando que el sistema de financiación autonómico no margina
a Cataluña, si bien tampoco lo privilegia, y que las balanzas fiscales sólo
serían desfavorables para los catalanes entre 8.000 y 10.000 millones, muy
lejos de los 16.000 que cifra la Generalitat.
Por su parte,
Clemente Polo, el otro autor del informe, se dedicó a desmontar las tesis de
los economistas que aseguran que la independencia sería buena para Cataluña. El
presidente del IEE, José Luis Feito, explicó que "yo estoy convencido de
que los economistas que dicen que los beneficios de la independencia serían
buenos para Cataluña, como el Colectivo Wilson, lo creen de verdad. Igual que
cuando yo digo que los costes serían disparatados lo creen así. No se trata de
juzgar intenciones, sino de hablar de datos". Feito ha rechazado, por
ello, que la presentación de estos informes sea lo que los independentistas
denominan "la estrategia del miedo". El director de Fedea, Ángel de
la Fuente, ha asegurado que la cuestión del déficit fiscal y lo mal financiada
que está la Generalitat es "una campaña de marketing" y ha asegurado
que "Cataluña está en la media del régimen común" y que estaría entre
Baviera y Hesse si se aplicase el sistema alemán, utilizando un sistema de financiación
homogeneizada por habitante ajustado.
Financiación
injusta, pero no anticatalana
De la Fuente ha
aceptado que "el sistema actual de financiación autonómica es desigual”.
Hay 30 puntos de diferencia de financiación entre unas CCAA y otras, "por lo
que el sistema no es justo y habría que meterle mano, pero no porque tenga un
sesgo anticatalán". Por su parte, Clemente Polo ha asegurado que el
mensaje que ha vendido la Generalitat de que la independencia será buena
económicamente para Cataluña es "absolutamente falaz". Y ha criticado
los supuestos en que la separación se produce en un marco amistoso con España y
tutelado por la UE, que considera improbable. El estudio va más allá de la
economía. En especial, la parte que firma Clemente. Entre otras cosas defiende
que, en caso de declaración unilateral de independencia por parte de Cataluña,
el Gobierno debe "adoptar, tras requerir al Presidente de la Comunidad
Autónoma su cumplimiento y contar con la mayoría absoluta del Senado, las
medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas
obligaciones´. "Abortada la secesión, encarcelados sus líderes e
ilegalizados los partidos políticos que la apoyaron, se abriría un período
transitorio, durante el cual el Estatut quedaría en suspenso y las competencias
transferidas volverían a manos del Gobierno central", sentencia esta parte
del informe”


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