Li no El Mundo que "la escritora y cineasta Irene Zoe Alameda, ha remitido un comunicado desde el correo de su página web oficial a este diario en el que confiesa que ella es Amy Martin y ex culpa a su ex marido el ya ex director de la Fundación Ideas, Carlos Mulas. En un nuevo giro a este episodio, Irene Zoe Alameda ofrece como versión que ella creó el pseudónimo y empezó a colaborar con la Fundación Ideas sin que su marido lo supiera hasta la mañana de ayer en que fue destituido. También sostiene que fue el Departamento de Comunicación de la Fundación socialista y no Carlos Mulas quien fijó las tarifas, que alcanzaban los 3.000 euros por artículo. "Carlos Mulas Granados, ex director de la Fundación Ideas, no tuvo conocimiento de que Amy Martin era un pseudónimo y no una persona real hasta bien entrado el día de ayer 23 de enero, una vez en diario EL MUNDO le había achacado en primera plana a él la identidad de Amy Martin y también sus artículos. Llegado inesperadamente a ese momento, se vio destituido e indefenso ante una cascada de ataques a su honor". Y agrega: "Confieso que desde muy atrás, conforme yo escribía entre 2004 y 2011 la novela Warla Alkman, de inminente publicación con la editorial Edhasa, venía gestando el proyecto de poner en práctica lo que se narra en la novela: la existencia de una autora (Adda Weinstein en la novela), de la cual sólo se conocen el nombre y las obras, pero de la que no hay rastro, protegida su identidad por su agente literaria". "Asumo, en cualquier caso, cuantas consecuencias puedan venir sobre mí a causa de mi atrevimiento al haber creado, al modo en que se narra en mi próxima novela, una autora ficticia. Públicamente pido perdón por haber inventado y hecho trabajar a Amy Martin".
Irene Zoe Alameda afirma que no ve irregular su actuación y critica a este periodista y a EL MUNDO por haber desatado críticas "de un país entero" sobre el caso, al que resta importancia. "Incluso ahora, si lo analizo fríamente, sigo pensando que el uso de un pseudónimo no es nada malo, sino algo bastante habitual, y los trabajos realizados por Amy Martin para la Fundación Ideas existen", sostiene. La Fundación Ideas, creada por el PSOE, se dota básicamente para su funcionamiento de subvenciones públicas. Amy Martin cobró 50.000 euros. "Con respecto a los honorarios percibidos por mí en virtud de los trabajos realizados como Amy Martin a través de mi agencia literaria, aunque están realizados, y constan en mi declaración de la renta (no en la de Carlos Mulas Granados), quedo a disposición de la Fundación Ideas para devolverlos si así lo considera necesario", concluye.
Mulas: 'Yo sólo la he visto una vez'
La información de EL MUNDO que destapó este caso recogía la versión de Mulas sobre la identidad de Amy Martin. El hasta ayer director de la Fundación Ideas daba esta vaga explicación: "Creo que Amy Martin es una analista política, yo sólo la he visto una vez". Según la documentación en poder de este diario, algunos de los trabajos de Amy Martin coinciden con otros publicados por el propio Mulas. La factura emitida por la articulista fantasma el 12 de septiembre de 2011 es de 742,88 euros a la Fundación -sin contar el IVA- por un artículo sobre agencias de rating que Ideas no publicó. Sin embargo, unas semanas antes, el 6 de agosto de 2011, el propio Mulas publicó en el diario 'Público' un artículo titulado 'A vueltas con las agencias de rating'. El 3 de marzo de ese año, Casanovas & Lynch cobró para Amy 1.401 euros por "asesoría para el artículo sobre los sindicatos y la socialdemocracia en el siglo XXI", que es justo el escrito el mes anterior por el director de la Fundación". Leia aqui os artigos que têm causado esta polémica.

