Escreve a jornalista Rosa Meneses do El Mundo que "paradójicamente, los años dorados para la prensa independiente en Marruecos acabaron en 1999. Como si fuera una contradicción, si los últimos años del reinado de Hasan II vieron florecer un espacio de debate personificado en la creación de diarios y semanarios con una actitud crítica, desde la llegada de Mohamed VI al trono alauí, hace una década, la situación no ha hecho más que empeorar. Con Mohamed VI, el periodismo independiente vive un gran retroceso. Los periodistas independientes marroquíes se ven con frecuencia hostigados por el régimen, que utiliza los tribunales y la imposición de multas astronómicas para silenciar las críticas. El último caso es el del secuestro de los semanarios 'Tel Quel' y 'Nichane' por publicar una encuesta sobre la popularidad del rey. Hace unos días, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, en sus siglas en inglés) situaba a Marruecos entre las 10 naciones en las que más se ha deteriorado la libertad de prensa.
De la dictadura al autoritarismo
"Tendemos a olvidar que, si bien no fue una época brillante, los últimos años de Hasan II fueron años de apertura. Mohamed VI heredó de aquellos tiempos dinámicas positivas. En 1994, por ejemplo, se amnistió a los presos políticos, se celebraron elecciones transparentes, se puso al frente del Gobierno a un ex preso político, el socialista Abderramán Yusufi, y se fundaron revistas y periódicos independientes. En 1999 había una sensación de cambio. Pero hoy, 10 años después, vemos que Marruecos no se ha movido más que desde la dictadura hacia el autoritarismo", señala Abubakr Jamaï, quien en 1997 fundó el semanario Le Journal. "Uno de los mitos-trampa es que este régimen ha convencido a la gente de que Marruecos estaba en 1999 bajo una dictadura. Se ha olvidado que a finales de los 90 florecieron publicaciones como 'Le Journal', que criticaba abiertamente al régimen", añade. En efecto, el ministro del Interior de la época, el temido Dris Basri, era censurado con frecuencia en 'Le Journal'. Incluso, en una ocasión, el semanario tituló en portada "Basri debe irse", con comentarios de destacados opositores como Ben Barka o Serfaty. Y entonces, nunca fue prohibido. Viendo la evolución de la libertad de prensa y tomándola como ejemplo de la dirección de Marruecos en estos 10 años, Jamaï concluye que "las dinámicas positivas se han ido, al menos, desacelerando si no se han detenido por completo. El país avanza mucho más lento que en el pasado e incluso hay signos de que está volviendo atrás", explica a elmundo.es, durante una entrevista en Casablanca".
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