Li no ABC,
num texto do jornalista Jaime G. Mora, que “el número de españoles que aboga
por no cambiar de modelo territorial es el más alto en dos años mientras que
los que eliminarían las comunidades siguen por encima del 20 por ciento. Los
españoles no quieren aventuras en el modelo de organización territorial del
país. Si acaso, restarían poder a las autonomías, pero no comulgan con los
planes separatistas de Artur Mas. Según el barómetro del Centro de
Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de enero, el 35,7 por ciento de los
encuestados aboga por no tocar el Estado de las autonomías, la tasa más alta
desde julio de 2012. [Consulta aquí el barómetro completo (PDF)] La encuesta
fue realizada entre el 1 y el 15 de enero, un mes después de que CiU, ERC, ICV
y la CUP pactaran la fecha y la pregunta para el referéndum independentista de
Cataluña. Y, si en mayo del año pasado se produjo un repunte entre los partidarios
de eliminar las autonomías, en el arranque de 2014 ocurre lo mismo con los que
prefieren no tocar nada. Esta opción ha sido siempre la más mencionada por los
españoles. En julio de 2012 quienes se decantaban por el actual modelo de
organización representaban el 30,8 por ciento del total. En enero la cifra ya
había crecido al 32 por ciento y en octubre al 34,2 por ciento. Este
crecimiento sostenido se frenó en los últimos meses del año, pero ha repuntado
en enero, después de que el Parlamento catalán aprobara la consulta de
independencia. La segunda opción más mencionada por los encuestados es un
Estado con un único Gobierno central sin autonomías. El 22,1 por ciento apoya
esta opción, tres puntos menos que en abril de 2013, cuando alcanzó el 25 por
ciento. El porcentaje de españoles que quiere eliminar las comunidades, no
obstante, sigue siendo muy alto, comparado con el periodo 1997-2010, cuando apenas
superaba el 15 por ciento. La tercera alternativa más respaldada -13,5 por
ciento- es dotar a las regiones de más competencias. Los que prefieren recortar
competencias son el 10,7 por ciento. Es la tasa más baja desde julio de 2012,
cuando el 17,1 por ciento de los encuestados se mostraba partidario de ello.
Los independentistas siguen donde estaban, en el 9 por ciento de los últimos
dos años”
